El caso del águila imperial
De menos de un centenar de parejas a un crecimiento frenado por el veneno y los tendidos
El águila imperial ibérica es el ejemplo que mejor enseña cómo funciona un listado. Su población se recuperó durante décadas gracias a la protección del conejo, su presa principal, y a la vigilancia de los nidos. Está incluida como especie en peligro de extinción porque esa recuperación no está asegurada: el uso ilegal de cebos envenenados y la electrocución en tendidos eléctricos siguen matando ejemplares cada año.
La ficha completa de la especie explica su distribución por el centro y suroeste peninsular, qué se ha hecho para reducir la mortalidad en líneas eléctricas y qué se está midiendo ahora para saber si la tendencia se mantiene.