Fauna Ibérica Viva

Listados de protección en España

Especies amenazadas

Reunimos las fichas de las especies ibéricas en peor situación y explicamos por qué cada una figura en los listados de protección. Los criterios son públicos: tamaño y tendencia de la población, superficie de hábitat disponible y presiones que siguen actuando sobre ella.

Interior de un centro de recuperación de fauna ibérico con jaulas de rehabilitación vacías y luz fría lateral

Cómo se decide qué especie entra en un listado

Antes de mirar ninguna ficha conviene entender la regla. Una especie no entra en el Catálogo Español de Especies Amenazadas por ser rara, sino por cumplir criterios documentados y revisables.

  1. Tamaño y tendencia Cuántos individuos quedan y, sobre todo, hacia dónde va la cifra. Un descenso sostenido en varias generaciones pesa más que un número absoluto bajo.
  2. Área ocupada La superficie de hábitat que la especie todavía usa. Poblaciones repartidas en pocos núcleos son más frágiles que las extensas, aunque el total sea parecido.
  3. Amenazas activas Presiones que siguen operando: pérdida de hábitat, sequías, atropellos, especies invasoras, contaminación de aguas o recolección ilegal.
  4. Datos suficientes Sin seguimiento fiable no hay catalogación. Los vacíos de información se señalan como tales y suelen convertirse en prioridad de estudio antes que en categoría de protección.

Las categorías que verás en las fichas son «en peligro de extinción» y «vulnerable» dentro del Catálogo Español, y «de interés especial» en el Listado de Protección Especial. Cada ficha indica cuál le corresponde y qué implica.

Fichas en peor situación

Siete especies ibéricas con población reducida o hábitat en recesión. La etiqueta de la derecha indica la categoría que les asigna la normativa estatal.

Aves Águila imperial ibérica En peligro
Anfibios Rana patilarga Vulnerable
Anfibios Sapo partero ibérico Vulnerable
Anfibios Tritón del Montseny En peligro
Mamíferos marinos Foca monje del Mediterráneo En peligro
Reptiles Tortuga mediterránea Vulnerable
Flora Drago de Gran Canaria Vulnerable
Dehesa ibérica al caer la noche con encinas dispersas y pasto seco El caso del águila imperial

De menos de un centenar de parejas a un crecimiento frenado por el veneno y los tendidos

El águila imperial ibérica es el ejemplo que mejor enseña cómo funciona un listado. Su población se recuperó durante décadas gracias a la protección del conejo, su presa principal, y a la vigilancia de los nidos. Está incluida como especie en peligro de extinción porque esa recuperación no está asegurada: el uso ilegal de cebos envenenados y la electrocución en tendidos eléctricos siguen matando ejemplares cada año.

La ficha completa de la especie explica su distribución por el centro y suroeste peninsular, qué se ha hecho para reducir la mortalidad en líneas eléctricas y qué se está midiendo ahora para saber si la tendencia se mantiene.

Ver la ficha del águila imperial

Leer por grupo

Cada grupo tiene su propia página: agrupa las fichas, explica el hábitat que comparten y enlaza a los programas de recuperación que las afectan.

Si buscas la parte administrativa del sistema, en Cómo trabajamos contamos quién revisa los datos y con qué frecuencia se actualizan.

Qué cambia con la categoría

La etiqueta no es un adorno: define obligaciones

La categoría de una especie decide qué administraciones deben actuar, qué actividades se restringen y qué se financia. Por eso, cuando leas una ficha, la etiqueta importa tanto como el nombre.

Una especie puede estar catalogada a escala estatal y también contar con protección propia en una comunidad autónoma. Las dos cosas se suman, no se sustituyen.

En peligro de extinción
Exige un plan de recuperación y medidas que ataquen las causas concretas de la pérdida. La especie pasa a ser prioridad de seguimiento y de inversión pública.
Vulnerable
Se reconoce un riesgo real de degradación si no se actúa. Obliga a planes de conservación y a evaluar el impacto de obras y usos del territorio.
Interés especial
Aparece en el Listado de Protección Especial. Prohíbe dañar ejemplares o hábitat de forma deliberada y obliga a considerar la especie en la planificación territorial.

Qué miramos antes de escribir una ficha

Cada ficha se apoya en cuatro bloques de información. Son los mismos en todas las especies, para que puedas compararlas sin aprender un formato nuevo cada vez.

La revisión se apoya en fuentes públicas de seguimiento y en la documentación técnica de los programas de conservación. Cuando un dato no está confirmado, la ficha lo dice en lugar de rellenarlo.

  1. 01

    Dónde vive

    Los núcleos de población y el tipo de hábitat que ocupan. Sin este mapa no se entiende ninguna otra cosa de la ficha.

  2. 02

    Qué la presiona

    Las amenazas concretas y, si se sabe, cuál de ellas explica mejor el declive actual. No vale un listado genérico.

  3. 03

    Qué se hace

    Programas de cría, restauración de hábitat, corrección de infraestructuras o control de especies invasoras, según el caso.

  4. 04

    Qué sigue en duda

    Lo que no se sabe también se publica: censos parciales, hábitats poco muestreados y preguntas abiertas de seguimiento.

El hábitat como prueba

Proteger una especie casi siempre es proteger un lugar

La rana patilarga depende de arroyos de montaña con agua fría y limpia; el sapo partero ibérico, de charcas temporales que muchas veces se rellenan o se secan antes de que las larvas completen su desarrollo. Si el agua cambia, la ficha cambia: por eso las fichas de anfibios prestan tanta atención al estado de los cauces y las charcas.

Especies de hábitats acuáticos
Humedal mediterráneo al atardecer con agua tranquila y carrizal en los bordes
  • Calidad y temperatura del agua: los anfibios de montaña toleran mal el calentamiento y los vertidos.
  • Continuidad del cauce: una barrera o una captación corta la conexión entre poblaciones.
  • Cobertura vegetal de los bordes: da sombra, refugio y alimento a lo largo del año.

Preguntas frecuentes sobre los listados

Dudas que llegan a menudo cuando alguien quiere usar estas fichas para un trabajo de clase o una consulta ciudadana.

¿Qué diferencia hay entre el Catálogo Español y el Listado de Protección Especial?

El Catálogo Español de Especies Amenazadas es la lista corta: incluye las especies que requieren medidas activas de recuperación o conservación, con categorías concretas. El Listado de Protección Especial es más amplio y protege a especies que no están en peligro inmediato pero sí necesitan que se evite dañarlas. Una misma especie puede aparecer en los dos.

¿Cada cuánto se revisan las categorías de una especie?

No hay un calendario único. Las categorías se revisan cuando hay información nueva que lo justifica: un censo completo, un cambio fuerte de tendencia o la detección de una amenaza que antes no se conocía. Por eso conviene mirar la fecha de los datos y no solo el resultado.

¿Puedo citar estas fichas en un trabajo escolar?

Sí. Las fichas están pensadas para uso divulgativo y educativo. Cita la página con la fecha en que la consultaste, porque los datos se actualizan a medida que se publican nuevos seguimientos. Si necesitas orientación sobre qué fuente primaria usar, escríbenos y te indicamos por dónde empezar.

¿Por qué algunas especies muy conocidas no aparecen aquí?

Esta página reúne las especies en peor situación, no las más populares. Hay animales muy presentes en el imaginario colectivo cuya población es estable y que, por tanto, no tienen cabida en este índice. Su sitio es otro: las páginas de hábitat y de especies no amenazadas.

Seguir por dónde toca

Tienes la lista; ahora te contamos quién la sostiene

Detrás de cada categoría hay equipos que censan, anillan, restauran hábitat y revisan datos. Conocer cómo trabajan ayuda a leer las fichas con criterio, y saber a quién preguntar cuando un dato no cuadra.

Quién trabaja en conservación Cómo trabajamos

Para consultas sobre datos concretos o colaboración: info@simpgip.digital · +34 937 654 321, de lunes a viernes de 9:00 a 18:00.