Método editorial abierto
cómo trabajamos
Este es el cuaderno abierto del proyecto: las fuentes que usamos, cómo contrastamos los datos de conservación y qué hacemos cuando nos equivocamos. Si algo no cuadra con lo que ves en otra parte de la web, también está aquí la forma de avisarnos.
Redactamos cada ficha con fuentes públicas de conservación y las revisamos cuando aparece información nueva o una corrección de un lector.
De dónde viene la información
nada entra en una ficha sin una fuente detrás
Antes de escribir sobre una especie o un programa revisamos quién ha publicado el dato y con qué respaldo. Priorizamos organismos públicos de conservación, publicaciones científicas revisadas por pares, planes de recuperación oficiales y materiales de entidades que trabajan en el terreno. Cuando una cifra solo existe en una nota de prensa sin más respaldo, no la usamos como dato: la mencionamos como contexto y señalamos su origen.
Fuentes que sí usamos
Documentación técnica de conservación, artículos científicos, planes oficiales de recuperación y publicaciones de entidades que trabajan con fauna ibérica. Guardamos una copia de lo que sustenta cada afirmación.
Organismos y planes de recuperación
Los usamos para el marco general: qué se sabe de una población y qué medidas hay en marcha.
Estudios científicos revisados
Cuando existe un solo estudio sobre un tema delicado, lo decimos. No convertimos una hipótesis en un hecho.
Trabajo de campo y entidades
Contactamos con quien monitorea o gestiona una especie para contrastar cifras antes de publicarlas.
Avisos y correcciones de lectores
Si alguien que trabaja con la especie nos avisa de un error, lo revisamos como cualquier otra fuente.
Contraste de datos
cómo contrastamos cada dato de conservación
Un dato de conservación no es una verdad fija: cambia con cada censo, con cada temporada y con cada plan aprobado. Por eso no lo publicamos a la primera. Cuando dos fuentes oficiales no coinciden, no elegimos la que más nos gusta: escribimos el rango y explicamos por qué varía.
Notas de taller
Antes de publicar
Leemos el plan de recuperación, no la nota de prensa
Buscamos la fuente primaria. Si no existe, lo decimos: "según esta entidad, sin cifras oficiales actualizadas".
Comparación
Cruzamos cifras de dos fuentes antes de fijar un número
Censo oficial, monitoreo académico o datos de una entidad activa: si divergen, escribimos el rango y lo atribuimos.
Límites
Marcamos lo que no sabemos todavía
Si una información no está confirmada, aparece señalada como no resuelta o estimada. Preferimos un hueco visible a un hueco relleno.
Actualización
actualizamos las fichas cuando cambia el dato
Un plan de recuperación puede renovarse cada varios años; una población puede revisarse cada temporada. No actualizamos por rutina: actualizamos cuando aparece una fuente nueva que cambia lo que sabíamos. Cada ficha que repasamos lleva una fecha de última revisión, para que puedas juzgar por ti mismo si la información sigue siendo fresca.
Revisión de cifras
Actualizamos cuando un censo nuevo entra en juego, no cuando queremos hacer ruido.
Nuevas especies o programas
Ampliamos contenido cuando hay material suficiente para escribir con criterio, no antes.
Errores
corregimos en público, sin reescribir la historia
Cuando un dato publicado resulta incorrecto, lo cambiamos y anotamos qué se ha corregido y por qué. No borramos la corrección ni la escondemos: la dejamos visible debajo del dato actualizado, con la fecha en que se hizo. Así cualquiera puede comprobar el historial de una ficha.
Aviso
Reporta una corrección
Si detectas un dato mal atribuido o una cifra desactualizada, escríbenos con la fuente que consideres correcta. Revisamos cada aviso y te respondemos si procede cambio.
Plazo
Respuesta en días laborables
Contestamos de lunes a viernes, de 9:00 a 18:00. Si la corrección afecta a una ficha concreta, la resolvemos antes de la siguiente actualización general.
Quién revisa
este cuaderno no lo escribimos solos
Cada tipo de contenido pasa por manos distintas antes de publicarse. Quien trabaja sobre el terreno suele ser quien mejor detecta un dato que no encaja.
Entidades
Contrastamos cifras con organizaciones que mantienen monitoreos o planes activos sobre la especie.
Editores
Redactamos, revisamos el tono y comprobamos que el dato diga lo mismo que la fuente original.
Lectores
Quien trabaja con la especie o vive cerca de su hábitat suele ser la primera alarma cuando algo no cuadra.
preguntas frecuentes
Las dudas que más nos llegan sobre cómo escribimos, contrastamos y corregimos.
¿Qué fuentes utilizáis para escribir una ficha de especie?
Priorizamos planes de recuperación oficiales, estudios científicos revisados por pares y datos de entidades que monitorean la especie sobre el terreno. Cuando no existe una fuente primaria, lo indicamos expresamente en la ficha en lugar de completarlo con una estimación.
¿Con qué frecuencia actualizáis el contenido?
No hay un calendario fijo: actualizamos cuando aparece una fuente nueva que cambia lo que sabíamos sobre una especie o un programa. Cada ficha incluye la fecha de última revisión para que puedas juzgar su vigencia.
¿Cómo puedo avisar de un error?
Escríbenos desde la página de contacto con el dato correcto y la fuente que lo respalda. Revisamos el aviso, y si procede, publicamos la corrección con la fecha en que se hizo.
¿Publicáis cifras que todavía no están confirmadas?
Solo si sirven de contexto y quedan señaladas como estimaciones o datos pendientes de confirmación. Nunca las presentamos como un resultado consolidado.
Siguiente paso
sigue leyendo o cuéntanos qué falta
Ya sabes cómo trabajamos. Ahora puedes ver qué especies documentamos, quién trabaja en su conservación, o escribirnos si tienes una fuente que deberíamos revisar. También respondemos a preguntas sobre el método editorial.
Cinta de anillamiento
Detrás de cada dato hay una persona contando, midiendo y anotando. Nuestro método intenta parecerse a ese trabajo: despacio, con fuente y con la posibilidad de corregir.